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  1. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este domingo que está «cargado y listo» para responder al ataque contra refinerías saudíes y dijo que, aunque cree saber quién es el «culpable», está esperando la respuesta de Riad para saber cómo proceder. «El suministro de petróleo de Arabia Saudí fue atacado. Hay razones para pensar que sabemos el culpable, estamos cargados y listos, pendientes de verificación, pero estamos esperando a oír del reino sobre quién creen que fue la causa de este ataque, ¡y bajo qué términos procederíamos!», manifestó Trump en Twitter. En su mensaje usó el término «locked and loaded» (en español, cargado y listo) que suele usarse en ámbitos militares para decir que un arma está cargada. Esta es la respuesta más dura de Trump a lo ocurrido el sábado en Arabia Saudí, donde dos refinerías de la petrolera estatal Aramco, clave para el abastecimiento mundial de crudo, fueron atacadas con diez drones, causando una reducción de cerca del 50 % de su producción. Trump no especificó quién cree que es el responsable de los ataques. La ofensiva fue reivindicada por los rebeldes hutíes yemeníes, apoyados por Irán; pero, el sábado, el secretario de Estado, Mike Pompeo, responsabilizó directamente a la República Islámica y aseguró que no hay «evidencias» que sugieran que los ataques procedían del Yemen. Las autoridades saudíes están investigando el ataque y todavía no han señalado a un culpable; mientras que el Gobierno iraní hoy negó cualquier implicación en los ataques. Trump siguió hoy sin descartar la posibilidad de una reunión con su homólogo iraní, Hasan Rohaní, una cita que podría darse a finales de mes en la Asamblea General de la ONU en Nueva York. Al respecto, el mandatario se limitó a cargar contra la cobertura mediática que ha recibido esa posibilidad: «Los medios de comunicación falsos están diciendo que estoy dispuesto a reunirme con Irán, sin condiciones. Esa declaración es falsa (¡cómo de costumbre!)» Asimismo, Trump intentó usar Twitter, donde tiene 63 millones de seguidores, para calmar a los mercados. Este domingo, el barril de crudo Brent se negoció a 70,98 dólares por barriles en los mercados a futuro de Nueva York un aumento del 18% con respecto al cierre del viernes, cuando era de 60,15 dólares. Justo en el momento en que se daba a conocer ese aumento, Trump anunció que había autorizado la liberación de reservas de petróleo del país para que, si es necesario, garanticen el suministro mundial, impactado por los recientes ataques contra refinerías saudíes. Actualmente, Estados Unidos tiene guardados 630 millones de barriles de petróleo para casos de emergencia en unas enormes cavernas subterráneas en la costa del Golfo de México. El objetivo de esa reserva, creada tras la crisis del petróleo de 1973, es evitar que una hipotética falta de crudo desemboque en una dramática escalada de precios y consecuencias nefastas para la economía estadounidense.
  2. Google homenajea este 16 de septiembre al músico B.B. King en el aniversario de su nacimiento. Con un doodle, el gigante tecnológico muestra un vídeo en el que, a través de diversas ilustraciones, se hace un viaje por la vida de este cantante, músico y compositor que falleció en 2015 pero que en este día cumpliría 94 años. B.B. King nació en 1925 en una cabaña dentro de una plantación de algodón en Misisipi. El joven músico creció cantando en el coro de gospel de una iglesia y con tan solo 12 años ya tenía una guitarra. En 1943, King abandonó su ciudad natal para probar suerte como cantante y músico. En la década de los años 50, King se convirtió en uno de los músicos de R&B y blues más importantes del momento. Durante su carrera, también se enfocó al jazz e incluso al rock. A lo largo de su trayectoria, el prestigioso recibió 15 premios Grammy, así como la Medalla Nacional de las Artes.
  3. Este lunes comienzan en el Pacio de la Zarzuela la ronda de consultas del Rey. Salvo imprevisto giro de guión, el Jefe de Estado constatará que ningún candidato reúne los apoyos suficientes para afrontar una investidura. Se iniciará el camino hacia la disolución de las Cortes el 23 de septiembre. Y se dará el pistoletazo de salida para una larga precampaña electoral. Si es que no ha empezado ya. Los protagonistas principales son Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. Que ambos consideren la repetición electoral como un mal menor es lo que conduce a esta situación. Y en medio de ese pulso asisten atónitos, desconsolados y cabreados los potenciales aliados de ese pacto de izquierdas que todos ellos daban por hecho el 28 de abril. En política lo más importante es tu capacidad para condicionar al otro. Y si el otro es el Gobierno mejor que mejor. La extinta CiU y el PNV han hecho de su posición de fuerza en Madrid una de las claves de su poder. El advenimiento de Podemos y Ciudadanos a la política nacional no les ha privado, pese a la existencia de sumas alternativas, de ese excesivo poder. La pérdida de esa influencia significa mucho para partidos como PNV, Compromís o el PRC. Los regionalistas cántabros ya votaron a favor en la investidura de julio. Joan Baldoví ha criticado las formas del PSOE de abordar esta negociación, pero ha anticipado que si hay investidura Sánchez podría contar con el escaño de Compromís. El PNV, que no escatima en culpar a ambos de la situación, ha dicho que «no será un obstáculo». Pero lo condiciona todo a la existencia de ese acuerdo previo. En otro escalón está ERC. Es precisamente el hecho de que ahora sean necesarios lo que el PSOE pretende evitar volviendo a votar. Lo sabe Gabriel Rufián, que también sabe que tras la sentencia del juicio y sin influencia en Madrid será más difícil llevar el rumbo de la formación hacia tesis más pragmáticas. Para todos ellos un cambio de aritmética sería letal. Bien sea porque PSOE y Unidas Podemos se acerquen solos a la mayoría absoluta, bien porque la derecha pueda sumar mayoría. Lo mejor que les puede pasar es que tras el 10-N la situación siga igual. Pero lo mejor, claro, es no echar una moneda al aire que les deje sin poder de influencia. Irrelevancia. No hay nada peor ni política ni en la vida.
  4. Israel enviará por primera vez a una mujer para el puesto de embajadora en España. Será dentro de ocho días cuando Rodica Radian-Gordon (Bucarest, 1957) asuma sus competencias al frente de la legación israelí. Actualmente, Radian-Gordon es subdirectora general del Ministerio de Exteriores israelí para asuntos europeos. De familia de origen rumano, emigró a Tel Aviv en 1963, cuatro años antes de la llegada de Nicolae Ceaucescu al poder. Estudió Biología en la Universidad Hebrea de Jerusalén. Tiene un máster en Bioquímica. En 1987 recibió su doctorado en esta materia. De 1991 a 1993 asistió a la Academia Diplomática del Ministerio de Exteriores de Israel. Polonia fue su primer destino diplomático de 1993 a 1996, cuando ocupó el cargo de segunda secretaria de la embajada en Varsovia. De 1996 a 1999 fue primera secretaria de la misión israelí ante la Unión Europea en Bruselas. Samuel Hadas, el primero Después de ocupar varios puestos en el Ministerio de Exteriores, se convirtió en embajadora israelí en Rumanía desde 2003 a 2007. También fue embajadora en México. Está casada y tiene tres hijos. Desde que las relaciones diplomáticas entre España e Israel se reanudaran el 17 de enero de 1986, con un acuerdo en La Haya, ninguna mujer había ostentado el cargo de embajadora en nuestro país. Samuel Hadas, nacido en Chaco (Argentina), fue quien inauguró el listado de embajadores israelíes en España, que en muchos casos han tenido una conexión sefardí o iberoamericana. A Hadas, fallecido en 2010 en Jerusalén, le fue encomendada también la misión de ser el primer embajador israelí ante la Santa Sede, en 1993. Otro de los embajadores israelíes insignes en nuestro país fue el relevo de Hadas, el político e historiador laborista Shlomo Ben Ami (Tánger, 1943). Ocupó el cargo de embajador entre 1987 y 1991. Más tarde llegó a ser el ministro de Exteriores de Israel durante siete meses. Obtuvo la nacionalidad española en 2016. Un año después de la Conferencia de Madrid (1991), tuvo lugar uno de los momentos cumbre de las relaciones diplomáticas entre España e Israel, en el quinto centenario de la expulsión de los judíos de España: Haim Herzog se convirtió en el primer presidente israelí en visitar España. Los Reyes proclamaron en aquella ocasión que Sefarad ya no era una nostalgia sino un hogar para todos los sefardíes. Un año después, Don Juan Carlos visitó Israel. Tuvieron que pasar 25 años para recibir otra visita de un jefe de Estado israelí. El 6 de noviembre de 2017 Reuven Rivlin visitó nuestro país y manifestó su apoyo a una España unida. Todo ello apenas un mes después de la crisis del 1-O.
  5. Es el vagón del desastre, rumbo a Cassandra. Está la consejera de la Presidencia de la Generalitat, su jefe de prensa Jaume Clotet y el periodista orgánico Antoni Bassas. Del cuarto hombre no diré nada, pero en casa pensamos que no va a librarse del descalabro. Es una fotografía total, que explica la anécdota y la categoría. Es una fotografía moral, que resume una era. Los viajantes se dirigen a Madrid a darle lecciones de libertad y de democracia a España, en nombre de la superioridad por supuesto moral, pero también civilizada, de ser catalanes. Antoni Bassas ha vivido siempre del dinero de los demás: ha trabajado durante toda su dilatada trayectoria en medios de la Generalitat y cuando lo intentaron... Ver Más
  6. El embajador israelí, Daniel Kutner, dice adiós a su misión en España. Tras cuatro años al frente, afronta una última semana –con elecciones de por medio en Israel este próximo martes– con el convencimiento de que «las relaciones seguirán profundizándose, no sólo con números y estadísticas, sino al nivel de pueblos». —¿En qué estado se encuentran las relaciones entre España e Israel? —Las relaciones son básicamente buenas. Compartimos una Historia común, que tuvo sus claroscuros, por la presencia judía en España hasta 1492. Para la historia del pueblo judío, Sefarad –nombre de España en hebreo– ha tenido una importancia muy grande. Por eso, la tragedia de la expulsión fue un trauma que influyó en la Historia de mi pueblo. Eso es lo que da una dimensión trascendental a la relación entre los dos países. Pero, básicamente, hemos reanudado relaciones diplomáticas hace 33 años y queremos encaminarlas hacia el futuro como dos países modernos, que tienen en común la visión de un mundo basado en la democracia representativa. –¿En qué áreas pueden mejorar? –Como todos los amigos, también tenemos nuestras discusiones. En el área diplomática, estamos en un diálogo con diferencias de opinión especialmente en lo referente a determinadas votaciones en organismos internacionales. En el área económica, se hace mucho pero tenemos la impresión de que podemos hacer más. Israel es el segundo socio comercial de España en Oriente Medio, solo por detrás de Arabia Saudí. –En noviembre de 2017 el presidente de Israel, Reuven Rivlin, visitó España. ¿Se espera una próxima visita de Su Majestad el Rey a Israel? –Se trabaja en ello. Hemos consultado ciertas posibilidades. La situación en España y en Israel, con un Gobierno en funciones en ambos países, ha complicado algo las cosas. No obstante, el presidente Rivlin ha invitado al Rey a participar en la celebración del aniversario del levantamiento del gueto de Varsovia a principios del año que viene. Veremos si se puede concretar. –Ha habido un repunte del antisemitismo en ciertos países de Europa, como Francia. ¿Afecta a España? –Por suerte la frecuencia de ataques que se ha visto en otros países europeos no la vemos aquí. Sin embargo, ha habido ciertos incidentes. En España, por razones históricas, uno siempre está en alerta por lo que pueda pasar. –¿Es España un país antisemita? –No diría que España es un país antisemita. Hay sectores donde todavía sobreviven prejuicios atávicos. Hay también un antiisraelismo extremo en ciertos sectores políticos. –¿Le preocupa un futuro gobierno de coalición en el que esté Podemos? –Aspiramos a que la amistad con Israel sea un tema de consenso entre todos los partidos políticos. –Ha sido embajador coincidiendo con gobiernos de Rajoy y de Sánchez. ¿Qué diferencias ha encontrado entre ambos equipos respecto al conflicto entre Israel y Palestina? –No creo que haya grandes diferencias. En ese sentido el Ministerio de Asuntos Exteriores español mantiene una línea estable. Eso trasciende los cambios de Gobierno. Hay matices, pero con estabilidad. –Josep Borrell, ministro de Exteriores en funciones, aseguró que «el reconocimiento del Estado palestino está sobre la mesa»... ¿Teme que traslade esta postura a su futuro cargo de Alto Representante de la UE? –[Silencio] Hemos tomado nota. Pero también vemos cuál es la política en la práctica. En este campo tenemos nuestra opinión: el eventual reconocimiento de un posible Estado palestino tiene que ser consecuencia de las negociaciones directas que Israel y los palestinos mantengamos. En estos momentos, no hay conversaciones directas: los palestinos no vienen a la mesa de negociaciones y, por lo tanto, un reconocimiento prematuro sería nocivo para el proceso de paz. Es un tema que hemos conversado con las autoridades españolas y seguiremos conversando con Bruselas si surge. –España participa con unos 600 militares en la misión de la ONU en el sur de Líbano (Finul) para estabilizar la frontera con Israel. ¿Qué valoración hace de esa misión? –La situación del sur de Líbano es muy volátil. Hizbolá es una organización terrorista declarada por diversos países y organizaciones internacionales. Es un aliado fraternal del régimen de Irán, hasta el punto de que muchos libaneses sospechan de que actúa según intereses iraníes más que libaneses. Y ahora que la guerra civil en Siria parece que llega a su fin, el temor es que vuelvan esas huestes de Siria –fuerzas expedicionarias de Hizbolá–, para reforzar a otras fuerzas que se enfrentan a Israel. Están anunciando que estamos en la mira. También quieren extender el frente sobre Israel a la parte siria. –Preocupa la aparición de túneles en sectores de la misión de la ONU que llegan hasta Israel... –La misión de la ONU es importante para ayudar a mantener la precaria paz que existe hoy día. Por supuesto, nos gustaría un mandato de Finul más decisivo y que le permitiera tomar medidas para cumplir realmente con su misión de erradicar las armas ilegales bajo su control del sur de Líbano. Se hace de forma muy limitada debido a las políticas de disuasión que mantiene Hizbolá por medio de sus agentes en las aldeas de la zona. Líbano también impone limitaciones a entrar en propiedad privada. Queda mucho por hacer en Finul. Dicho esto, nos parece muy positiva la presencia de las tropas españolas. –El 28 de enero de 2015 un ataque de las tropas israelíes acabó con la vida de un militar español, el cabo Francisco Javier Soria Toledo. ¿Cómo influyó esta muerte en las relaciones entre ambos países y ejércitos? –Fue un asunto trágico, un error. Israel compartió con el Ministerio de Defensa de España los resultados de la investigación. Las autoridades españolas aceptaron esas conclusiones. Se ha llegado también a un acuerdo de compensación con la familia del finado cabo y creo que por eso hemos superado ese hecho tan trágico. –¿Qué conclusiones se extrajeron de la investigación? –La investigación se ocupó de ver cómo sucedió el error, apuntando a las responsabilidades, a quién y cómo se había producido ese error. Todo ello en un intercambio de fuego a consecuencia de un ataque de Hizbolá a Israel. –El independentismo catalán siempre se fijó en el ejemplo de Israel para sus aspiraciones. Incluso el entonces presidente autonómico Artur Mas fue recibido por el presidente Shimon Peres en 2013... ¿Cuál es la situación tras los acontecimientos del 1-O? –Primero, una pequeña corrección: no necesariamente el independentismo catalán. En realidad, el catalanismo, con una visión de una Cataluña más consciente de su pasado, que revive su lengua pero en el marco de España. En ese sentido, Israel siempre ha tenido buenos amigos en Cataluña y ha respondido a ese interés que existía por nuestra experiencia como pueblo que ha retornado a su tierra y ha revivido su lenguaje ancestral, el hebreo. Se hablaba de la manera en que se enseña el hebreo a los nuevos inmigrante que llegan a Israel... Y todo eso en el marco de la pluralidad de las nacionalidades que reconoce la Constitución en España. Cuando la política empezó a girar en dirección al independentismo, ahí ya... Israel está limitada por sus obligaciones hacia el país que nos hospeda, España. Nos hemos mantenido totalmente al margen de este tema. El presidente de Israel, durante su visita en noviembre de 2017, expresó que Israel ve «un único país» en España. Y todo el resto, es un asunto interno para nosotros. –Recibe presiones del actual Gobierno de la Generalitat, Quim Torra, para ver si visita Cataluña... –Dada la situación tan efervescente, nosotros seguimos manteniendo las relaciones estrechas con nuestros amigos catalanes especialmente en áreas de economía y cultura, pero nos mantenemos al margen de los acontecimientos políticos entre Madrid y Barcelona. Nos mantenemos dentro del marco que nos permite nuestro estatus de delegación de país extranjero en España. –¿Qué le sorprendió de los españoles? –Aunque no me haya sorprendido del todo, quedé impresionado de la belleza y cantidad de cosas que hay para ver y visitar. La variedad de paisajes, físicos y humanos. Siempre, uno puede poner a ciegas el dedo en el mapa de España y adonde toque va a valer la pena ir y visitar. También me parece muy sabio el balance que hacen los españoles entre el trabajo y esas otras cosas que dan sentido a la vida, de modo que queda tiempo para la familia y los amigos. –¿Qué lugar recomendaría visitar en España para profundizar en la historia del pueblo judío? –El lugar imprescindible es Toledo. Otro lugar que me impresionó fue Besalú (Gerona), donde un cuarto o tercio de la población era judía y aún se conserva casi intacto. Toda Besalú mantiene su carácter de la época.
  7. La Audiencia Nacional acogerá a partir de hoy una de las grandes causas que quedan por juzgar en relación a la actividad de la banda terrorista ETA. Hasta 47 integrantes del denominado «frente de cárceles» de la organización se sentarán en el banquillo por los delitos de integración, colaboración con organización terrorista, enaltecimiento y quebrantamiento de medidas cautelares. Algunos de los 47 acusados -entre los que se encuentran abogados, médicos, familiares e intermediarios del colectivo de presos vascos (EPPK)- son Arantza Zulueta, Ainhoa Baglietto, Jon Enparantza, el exsenador de Bildu Iñaki Goioaga, o Amaia Izko, diputada de la misma formación en la actualidad en el Ayuntamiento de Pamplona. La Fiscalía pide para ellos penas individuales de prisión que van de los ocho a los 21 años de cárcel, mientras las peticiones de prisión conjuntas superan los seis siglos. Colectivos Los acusados pertenecen a distintos colectivos que estaban integrados en el área de coordinación del «frente de cárceles» de ETA, que más tarde pasó a denominarse KG. Dicho área estaba compuesta por la plataforma Herrira, que ejercía las funciones de Askatasuna, ilegalizada en 2012, y que a su vez era sucesora de Gestoras Pro Amnistía; el Colectivo de Abogados; la asociación de familiares de presos etarras Etxerat; la asociación de médicos y psicólogos Jaiki Jaidi, que garantizaba la asistencia sanitaria de los miembros del EPPK, y el propio colectivo de presos, organizaciones todas bajo la dirección y control del grupo de coordinación creado por la banda. Según el escrito de acusación de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, dicho área se configuraba como un espacio de coordinación entre los distintos colectivos que conformaban el «conglomerado organizativo» del «frente de cárceles». Las organizaciones que formaban parte de él intercambiaban todo tipo de información relacionada con los presos del EPPK. «Los investigados eran muy conscientes de que la actividad de las organizaciones que dirigían estaba destinada a apoyar y complementar las actividades de la organización terrorista», reza el escrito de la AVT. El juicio, que comienza hoy y se celebra en la sede de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares (Madrid), contará con una veintena de sesiones hasta el 28 de noviembre. Las operaciones «Jaque», «Mate», y «Pastor», practicadas en enero de 2014, enero de 2015 y marzo de ese mismo año, desarticularon el denominado «frente de cárceles», una década más tarde de la creación, por orden de ETA, del grupo de coordinación, cuya función principal consistía en dirigir el colectivo de presos vascos integramente, garantizando la cohesión de sus miembros y su fidelidad a la banda, y ejerciendo dicha función siempre de forma subordinada a la organización. El anuncio de ETA de poner fin a los ataques terrorista produjo un reorganización en el «frente de cárceles» del que se sirvió la banda para controlar a los presos desde 2003. En esta nueva etapa la organización terrorista cambió de estrategia y de formas de lucha, pero no de objetivos, según las acusaciones. Uno de ellos seguía siendo el de mantener a los miembros del colectivo de presos vascos «políticamente» activos, con una actitud permanente de «lucha» en el interior de las prisiones. Con ello pretendía reivindicar la vigencia del supuesto conflicto vasco. Los acusados participaron en este proceso, al menos, desde 2012. De esta forma surgen los distintos entes que conformaban el «frente de cárceles» de ETA a partir de 2012. Herrira, que fue creado por el grupo de coordinación para ocupar el vacío organizativo generado por la ilegalizada Askatasuna, asumió desde el principio, según la AVT, «las funciones de recaudación de fondos para dar asistencia jurídica, social y médica, así como la responsabilidad sobre los actos de homenaje, bienvenida a miembros de ETA excarcelados y movilización a favor de los presos». Abogados Asimismo, la AVT también recoge en su escrito cómo el «Colectivo de Abogados» se integró, a partir de 2012, en una estructura dependiente de ETA, «siendo todos sus miembros plenamente conscientes de esta situación y de las actividades de asistencia jurídico-políticas que realizaban». Etxerat y Jaiki Jaidi son otros de los colectivos cuyos miembros serán juzgados por la Audiencia Nacional a partir de hoy. El primero, formado por familiares de presos de ETA, tenía como objetivo el intercambio de información y la coordinación con la mayor eficacia posible con el resto de organizaciones que integraban el frente, mientras que los miembros de «Jaiki Heidi» eran plenamente conscientes de las finalidades que perseguían el resto de las organizaciones.
  8. Alfonso Alonso (Vitoria, 1967) respira tras la bendición de Pablo Casado al proyecto del PP vasco. El presidente de la formación autonómica incide en el éxito de la Convención de este fin de semana y apuesta por zanjar los debates internos. ¿Sale reforzado el PP vasco de esta Convención? Yo creo que sí. Salimos con unas ideas muy claras y expresamos cuál es nuestro ideario. También nos ha servido para zanjar esa especie de disputa o separación ente el PP vasco y el PP en el conjunto de España. En su discurso, Casado lanzó varios «guiños» al PP vasco y aprobó su defensa de las especificidades autonómicas. ¿Es suficiente para cicatrizar heridas tras las críticas de Cayetana Álvarez de Toledo? Por supuesto. Yo ya no pienso más en eso, fue un accidente en el camino. El PP vasco está al servicio del proyecto nacional y vamos a trabajar para que Casado sea presidente. Sabemos que tiene sensibilidad territorial y creo que conoce cuál es su papel, que es el de amparar y proteger a las organizaciones territoriales. Es lo que ha hecho. Otros dirigentes de su partido han hablado de dolor, de enfado. ¿Cómo recibió usted las declaraciones de la portavoz en el Congreso? Mire, yo llevo 30 años en política y me he equivocado muchas veces. No sé si Cayetana quería decir eso o no. Lo que hice fue mandarle nuestro documento político, que creo que es claro, y ella me deseó mucha suerte para la Convención. Yo creo que habrá ocasión de vernos, y cuando eso suceda ya no me acordaré de lo que ha pasado. ¿Le pide una rectificación, como hizo Borja Sémper? No, yo no le pido nada. Cuando la vea, como si esto no hubiera ocurrido. Y luego, si hay alguna diferencia respecto a lo que significa la foralidad, estoy abierto a discutirlo. Es importante para nosotros defender una foralidad constitucional que de ninguna manera puede significar una quiebra de la igualdad entre el conjunto de los españoles. Lo cierto es que no todos en el partido están contentos con el rumbo del PP vasco. Ha habido críticas internas más allá de los dardos de Álvarez de Toledo. ¿Se siente respaldado por Génova? Yo he oído críticas siempre. Y siempre es un lastre. A veces, a nuestros militantes les cansa estar todo el rato demostrando que están defendido estos valores, que están luchando, que son auténticos. No es algo nuevo, pero creo que era importante un posicionamiento claro por parte del presidente del partido nacional y ayer lo tuvimos. ¿Qué opina de esa oposición de una parte del propio PP vasco? Puede haber mucha gente que opine. En el partido estas cosas las hablamos dentro, es mi obligación. Yo ahí no veo discrepancias profundas, a veces tenemos discusiones respecto a la línea a seguir como es natural. Pero yo veo muy unido al PP en el País Vasco. ABC informó del encuentro que Casado mantuvo en Madrid con Iñigo Arcauz, que parece dispuesto a impulsar una renovación en el PP vasco. ¿Qué le sugiere ese movimiento? Lo leí, y me hizo gracia. Porque ese mismo día yo comí con Pablo Casado. Como el presidente lo dijo en su intervención lo puedo decir, pero yo no se lo conté a los medios. Yo puedo hablar muchas veces con Casado, pero en mi opinión no hay que utilizar estas cosas. La gente tiene que tener respeto por su presidente, y yo pido que se tenga prudencia. Sobre todo los que tienen afán por hacer carrera deben ser prudentes. Arcauz fue cabeza de lista por Guipúzcoa en las pasadas generales. Si vuelve a haber elecciones, ¿es partidario de que se mantengan las listas? No creo que sea posible, pero no tiene sentido que me pronuncie sin hablar con la dirección nacional, que es la que tiene la decisión final. ¿Lo dice por Javier Maroto? ¿Qué le parece su decisión de empadronarse en Segovia? No hay que infravalorar a Javier Maroto, por su trayectoria y por todo lo que ha dado en esta tierra. Yo entiendo lo que ha pasado y al menos se merece que yo no le critique. Es su decisión. Ayer, Casado ahondó en la importancia de unir a las fuerzas de centroderecha. ¿Es viable la marca «Euskadi Suma»? Está bien que agrupemos fuerzas en el centroderecha, pero creo que Ciudadanos no está en eso. Yo de hecho lo intenté la pasada primavera y no quisieron. Me dieron un portazo, y no oculto mi decepción. Ahora dicen a nivel nacional que sería muy bueno hacerlo… Pues sí, pero creo que son los de Cs los que tienen que hacer una reflexión. ¿Y con Vox? Es un partido con el que tenemos diferencias muy profundas. No veo que podamos lanzar una oferta electoral coherente con un partido con el que tenemos tanta distancia. Vox es un partido nacionalista español, y yo no soy nacionalista en absoluto. Pero es que el PP tampoco lo es.
  9. En Génova no se dan por aludidos cuando el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, afirma, en una entrevista en ABC, que si en España hubiera hombres de Estado, y no políticos adolescentes, habría un Gobierno de coalición. Pablo Casado recordó este fin de semana en Vitoria que había ofrecido once pactos de Estado a Pedro Sánchez después de las elecciones generales, pero el líder socialista fue quien rechazó cualquier acuerdo con el Partido Popular, y prefirió buscar alianzas con los independentistas, los nacionalistas y los populistas. El ejemplo más sangrante para el PP es Navarra. Para los populares fue la prueba de fuego de que Sánchez no quería nada con los constitucionalistas, ni pactar un acuerdo de investidura, ni mucho menos un Gobierno de coalición. «El PP es un partido de Estado», subrayan fuentes parlamentarias populares consultadas por ABC. «Hemos ofrecido pactos a Pedro Sánchez, que no quiso pactar con Mariano Rajoy en 2016 cuando este se lo ofreció y ahora es quien ha dicho que su socio preferente es Podemos». Los populares advierten de que «no puede haber una gran coalición si al otro lado de la mesa está el del no es no». Ante la posibilidad de que el PP pueda facilitar una investidura de Sánchez si se repiten las elecciones generales, y se mantiene el mismo reparto de fuerzas, o parecido, las mismas fuentes lo rechazan, con el mismo argumento del ejemplo de Navarra y porque creen que si algún partido tendría que abstenerse ese sería, en todo caso, Ciudadanos. En el Grupo Popular no comparten la idea expresada por el presidente de la Xunta de Galicia de que los votantes del PP aceptarían y entenderían un acuerdo con Sánchez, ya fuera para una coalición o para un pacto de investidura. Las encuestas, recuerdan las fuentes de Génova consultadas por ABC, reflejan con claridad que los votantes populares rechazan una coalición con Sánchez de plano: «Hasta el CIS y todas las encuestas dejan claro el rechazo de nuestro electorado a formar un Gobierno con Pedro Sánchez», remarcan fuentes parlamentarias. La entrevista del presidente gallego ha provocado otras reacciones, tanto dentro como fuera del PP. Dolors Montserrat, exministra de Sanidad y portavoz popular en el Parlamento Europeo, afirmó ayer que «si hay elecciones el único culpable es Sánchez», y recordó los pactos de los socialistas para formar Gobierno en Navarra, con EH Bildu, y en la Diputación de Barcelona, con Junts per Catalunya, informa Ep. «Todo es un paripé para su único objetivo personal de convocar elecciones por su interés de mantenerse en La Moncloa. No le importamos ni los españoles ni España; solo le importa su silla», según Montserrat, que defiende que a España le va mejor cuando gobierna su formación polítiva. Asimismo insistió en que Sánchez no ha sido capaz de aprobar unos Presupuestos ni de conseguir dos investiduras, y le pidió que «no busque culpables fuera», ya que le considera único culpable de que pueda haber nuevas elecciones. También se pronunció ayer sobre la gran coalición propugnada por Alberto Núñez Feijóo el líder de los populares alaveses, Iñaki Oyarzábal, quien afirmó que le parecería «bien» cualquier acuerdo que dé estabilidad a España. En todo caso, y ante la «imposibilidad» de que los partidos de izquierda «asuman» los resultados de los últimos comicios, llamó a la «confianza» de «una mayoría de españoles que necesita a alguien que gobierne y que ponga este país a trabajar». Hay que recordar que el PP vasco celebró este fin de semana una convención en la que hubo un cierre de filas con Génova, después de algunos desencuentros con la dirección nacional, y muy especialmente con la portavoz parlamentaria Cayetana Álvarez de Toledo, que acusó a los populares vascos de contemporizar con el nacionalismo. La proximidad de las elecciones generales y también autonómicas propició el sábado un cierre de filas, pero eso no quiere decir que, como Feijóo propone, desde esa comunidad se considere que lo mejor es centrar al partido tras un periodo de escoramiento a la derecha. Las palabras de Feijóo también fueron comentadas por la secretaria general de los socialistas vascos, Idoia Mendia, que aseguró que lo «lógico» hubiera sido que el PP hubiera facilitado un nuevo Ejecutivo de Pedro Sánchez. «Es necesario un gobierno progresista que la mayoría ciudadana votó. Hay tanta distancia de escaños entre el PSOE y el resto que será difícil que el panorama cambie, por lo que hubieran debido tener altura de miras y visión de Estado». No obstante consideró que la voz de Feijóo es absolutamente aislada en su partido.
  10. El aniversario del descubrimiento del plagio de la tesis de Pedro Sánchez prácticamente coincidió con la visita de Alberto Fernández a Madrid. Ironías del destino, la universidad que le dio cum laude al trabajo copiado por el presidente en funciones, es la misma que abrió sus puertas al candidato argentino que se presenta a las elecciones de la mano de Cristina Fernández de Kirchner y se perfila como favorito para suceder a Mauricio Macri en la Presidencia. Fernández, que dio una versión en modo «relato» kirchnerista de su estancia en Madrid, se supone que, además, pronunció una clase magistral en la Universidad Camilo José Cela pero, una vez más, la realidad enderezó los renglones retorcidos de su historia. El ex jefe de Gabinete de Néstor Kirchner y de su viuda sorprendió con un gesto didáctico a los estudiantes (una veintena) y al puñado de invitados de la facultad (no más de diez). El profesor Fernández, advertido del auditorio, pidió identificar a los que no eran alumnos (técnicos, exuniversitarios, etc) y les dio el siguiente mensaje: Prohibido pedir la palabra, prohibido grabar, prohibido tomar imágenes, prohibido reproducir contenidos, prohibido comentar y casi, casi, prohibido mirar. Tras ese arranque, Fernández, el más votado en las Primarias con un resultado que, si se confirma en la primera vuelta, le dejaría en el umbral de la Casa Rosada, desplegó sus conocimientos en campañas políticas y desarrolló esa clase «genuina» para la que estaba convocado. El caso es que el profesor debía estar inquieto por la expectación levantada (desde lo del plagio de Sánchez, todo lo de esta universidad se mira con lupa) y «por las dudas» de que se le viniera la noche, confesó que había estado muy ocupado y que la clase nueva, en realidad, era una vieja del 2012 brindada en Salamanca. Los alumnos se miraban incrédulos y los otros, los que tenían prohibido hasta pronunciar su nombre, se quedaron mudos de verdad. Así las cosas, el «docente» y candidato del Frente de Todos, avanzó en el tema y para ilustrar mejor cómo ser efectivo en campaña, ofreció de ejemplo las de Hugo Chávez, Evo Morales y su compañera Cristina Kirchner. Éxitos, que diría la ministra de Justicia, garantizados.