LAS TAREAS ESCOLARES: UNA LUCHA DIARIA

"Ponernos a hacer la tarea es todo un tema", "Cuando hacemos los deberes siempre terminamos peleando". "Con las tareas empezamos bien, pero al final es una batalla". Frases que los padres repiten una y otra vez, con éstas u otras palabras. El tema: la tarea. El regreso de los hijos a casa supone, una, cierta continuidad escolar, aunque con un ingrediente doméstico: ahora la maestra es mamá o papá. ¿Es lícito que así sea?, ¿Cuáles son los beneficios?.

Cuando las vivencias con nuestros hijos dejan de ser gratificantes y se tornan tediosas (o, a veces, todo una pesadilla) hay que hacer un alto en el camino y pensar que no estamos haciendo bien.

La vuelta a casa debiera ser vivida como ese momento esperado del reencuentro: padres e hijos se reúnen para compartir el relato de las experiencias vividas, y para tejer juntos otras nuevas hasta el final del día.

Sin embargo, raras veces ocurre así. En muchos casos, la cuestión tarea
puede llegar a oscurecer pequeños bellos momentos.

Una reflexión a tiempo quizás ayude.

Iniciemos la reflexión pensando ¿Cuál es el sentido de que los niños hagan tarea en casa?. Este es: que el pequeño practique lo que se le enseñó en el colegio.

Ahora bien: ¿es verdaderamente esto lo que sucede cuando llega el momento de sentarse a trabajar en casa?.

La mayoría de los padres asumen la obligación de tener que hacer las tareas con sus hijos ("Ponernos a..., "Cuando hacemos...") Y, sobre todo, sienten la responsabilidad de que ésta debe estar correctamente hecha: sin errores. Nos encontramos así con cuadernos de clase corregidos (a veces con más o menos errores) tachados, borrados...Pero, paralelamente, cuadernos de tareas impecables o con algún pequeñísimo error subsanado con tinta correctora. Entonces, ¿cuál es la verdad?, ¿dónde quedó el aprendizaje del niño? O calando más hondo, cabe preguntarse qué idea de aprendizaje están transmitiendo los padres a este pequeño. Si aprender, practicar, es tener que hacer todo a la perfección...¡quién se animará a semejante desafío! Porque cuando no queda espacio para la duda o el error, la presión es tan grande que paraliza y no permite pensar.

¿No sería mejor que, el alumno tache, borre, rehaga y aprenda, en vez de que rellenar a la perfección una tarea tal como mamá o papá la dictan?.
Aceptar en un hijo los fallos y los aciertos, los errores, los fracasos y los éxitos, implica reconocerle como un ser independiente de nosotros mismos, que puede equivocarse y que, además, es lícito que así sea. Enseñarle a asumir sus faltas es ayudarlo a crecer y a hacerse responsable y comprometido con su propia forma de actuar.

La tarea debe servir al niño para practicar lo aprendido (ese dijimos que era su objetivo), y al maestro para evaluar la calidad del aprendizaje. Si la tarea no está bien, será la pauta de que debe volver sobre un tema que no quedó demasiado claro. Es por eso que los deberes dictados por los papás, no son más que un obstáculo en el proceso de aprendizaje: ejercicios que se hicieron una y otra vez , demuestran, en las evaluaciones que, en realidad, nunca fueron comprendidos.

"Yo no sé explicarle. No sé qué métodos usan ahora"- dice una mamá con culpa. Pero ...¿Por qué tendría que saberlo?. Es el maestro quien debe explicar al niño y los padres deben ayudarlo alentándolo a que pregunte cuando no comprenda o tenga dudas. Este es un modo, también fomentar la responsabilidad en un chico que debe entender que cada cual tiene su rol.

Aprender es incorporar, apropiarse de conocimientos, estrategias, modelos, datos...Es un proceso en el que hay marchas y contramarchas, hay errores (¡y muchos!). Pero de ellos también debe aprenderse porque, de otro modo, quedarían enquistados sólo como fracasos. Deben resultar útiles para evitar otros posibles errores futuros.

Que el niño haga sus deberes de forma autónoma es, fundamentalmente, reconocerlo como persona inteligente, independiente, capaz y responsable. Tratar de imponerle la perfección sólo le llevará a desalentarse ante el primer tropezón queriendo abandonarlo todo.

Y bien sabemos que, en todos los ámbitos de la vida, tendrá que sobreponerse una y otra vez.

¿Qué ayuda debieran entonces dar los padres a sus hijos?

Brindarse como acompañantes. Ofrecer su presencia para que el niño sepa que puede contar con ayuda. Sin estar necesariamente sentados a su lado, que el pequeño sepa que tiene a quien recurrir que cuenta con una guía, con un orientador, pero no con las respuestas hechas a sus preguntas.

Sus papás podrán ofrecerle ideas, instrumentos para ayudarlo a pensar, a cuestionar, a cuestionarse.

Otro de los elementos en que un padre o madre puede ayudar a su hijo o hija, puede residir en aportarles formas o estrategias de organización para que el estudio resulte eficaz. Entre estas estrategias, cabrían resaltar aquellos aspectos que tienen que ver con:

- La organización del lugar de estudio
- La programación de actividades de forma compensada
- La organización de los tiempos de estudio y descanso
- La programación de repasos de aquellas materias o contenidos que ya se estudiaron
- La supervisión y el control de que todo el proceso se realiza con normalidad.

A continuación os vamos a plantear algunas sugerencias para poder llevar a cabo estos apartados en casa con vuestros hijos, entendiendo que la responsabilidad última debe recaer en ellos quienes tendrán que terminar por controlar estos apartados de forma autónoma

LO QUE PUEDEN HACER LOS PADRES PARA AYUDAR

Tener un lugar adecuado para estudiar.

El lugar debe estar bien iluminado con suficiente luz, cómodo, tranquilo y sin distracciones de radio, televisión y de otros niños. Debe tener buena ventilación, superficie grande para trabajar y espacio adecuado para tener el diccionario y otros materiales de referencia.

Determinar un horario específico para hacer las tareas.

Las tareas deben hacerse de una manera consistente y a horas específicas durante el día. Hacer tareas es un esfuerzo de disciplina.
Asegúrese de que sus niños se den cuenta que las tareas son la prioridad número uno.
Demostrar interés.

Averigüe qué tarea tiene. Vea que sus niños tengan tiempo para completar el trabajo, que entiendan las instrucciones y la lección, y de que el trabajo sea cuidadosamente terminado.

Comprobar las tareas.

Revise las tareas todos los días. Cuando sus niños no traigan tareas a casa, averigüe si el trabajo está siendo hecho en la escuela o si fue olvidado. Si usted encuentra que sus hijos tienen poca o nada de tarea, no se preocupe, las tareas varían diariamente. Simplemente asegúrese de que la tarea asignada sea comprendida y terminada en la fecha indicada.

Dar apoyo positivo.

No presione a sus hijos sólo por buenas notas, pero anímelos a que se desempeñen de la mejor manera posible. Trate de ayudar a sus niños a ver el valor de las tareas.

Fijarse en la costumbre de trabajo de sus hijos.

Cuando sus niños digan que tienen mucha tarea, compruebe cuáles son sus costumbres de trabajo antes de llamar al maestro.
¿Mueven los labios cuando están leyendo?
¿Escriben muy lentamente o ilegiblemente?
¿No usan buenos hábitos para estudiar? Estas cosas causan lentitud y pérdida de tiempo.
Trate de ayudar con estos problemas. Si usted cree que es necesario, pida la ayuda del maestro de sus hijos. No le diga a sus niños que no tienen que hacer la tarea. No la haga usted tampoco. Esto sólo hará que sus hijos sean demasiado dependientes de su ayuda.

Compruebe la programación

Verifique que a la hora de programar, su hijo o hija de dedica un tiempo "razonable" a todas las asignaturas y no sólo a aquellas que le gustan más o que le parecen más sencillas.

Ayúdele a confeccionar los repasos

Diseñe con sus hijos y decidan entre los dos, que contenidos son lo suficientemente importantes para programar los repasos necesarios para que no se olviden (eje.: tablas de multiplicar)

SUGERENCIAS ÚTILES

Ayude a sus hijos con trabajo de memoria. Haga ejercicios de memoria revisando las palabras o preguntas en voz alta. Escuche la forma de recitación.

Ayude a sus hijos a aprender donde encontrar información —libros, periódicos, revistas—Familiarizarse con la biblioteca es indispensable.

Ofrezca ideas para proyectos relacionados con estudios de la escuela. Permita que sus niños hablen de sus ideas con usted.

Revise las tareas que han sido terminadas. Hable con sus hijos acerca de áreas en que ellos no estén muy seguros.

Elogie las cosas que sus niños hacen bien. No persista en defectos.

Permita que sus niños tomen un descanso durante las tareas. Unos pocos minutos ayudan a refrescar la mente.

Sea persistente en su atención diaria en el trabajo de la escuela. No deje para el último día los trabajos/estudio.

Su actitud hacia las tareas, maestros, y la escuela tendrá una influencia positiva en el triunfo de sus hijos en la escuela. Si usted ve las tareas solamente como "trabajo que toma tiempo," sus hijos también lo verán así.

Solicite de sus hijos, o bien al principio de curso en el colegio, una copia del horario semanal para poder comprobar que asignaturas trabajará cada día en el colegio y ayudarle así a no dejar cosas "en el aire".

Ayúdele, hasta que sea autónomo, a confeccionar o completar la cartera que va a necesitar el día siguiente, la noche anterior.

EL ESTUDIO EN CASA. ORIENTACIONES

1. - Horario de estudio:

Esta propuesta sobre el horario de estudios es orientativa, y pudiera ser preciso ampliarla un poco dependiendo de las propias capacidades y actitud de nuestros hijos.

• Primer ciclo: 15 - 30 minutos diarios.
• Segundo ciclo: 30 minutos - 1 hora diaria.
• Tercer ciclo: 1 hora - 1hora y media diaria.

2 -- Lugar de estudio:

• El lugar de estudio puede ser su propia habitación o una pieza en la casa adecuada especialmente para el estudio.
• Lo importante es que este lugar sea siempre el mismo, de manera que el niño se acostumbre a él. El estudio o las tareas se deberían realizar todos los días aproximadamente a la misma hora y respetando siempre el mismo lugar, para establecer una rutina. La postura correcta al sentarse
• El lugar debe ser en lo posible silencioso, lejos de la televisión, radio, teléfono y otros ruidos.
Si usted vive en una casa pequeña o su familia es bastante bulliciosa, trate de conseguir que todos los miembros de la familia participen en una actividad callada durante la hora de estudio. Si necesita sacar a un niño pequeño a jugar al patio o a otro cuarto, hágalo.

2. - Condiciones de estudio:

• Si hay profesores particulares es importante decirles lo qué queremos que hagan (debe ser un refuerzo del trabajo escolar, no sólo hacer los deberes.)
• Trabajar es hacer tareas y estudiar, no sólo lo primero.
• Es conveniente realizar un reconocimiento por parte del adulto del esfuerzo y los pequeños éxitos, con recompensas cotidianas... Recompensar el esfuerzo (la creación de hábito) más que sus resultados.

Es muy importante que comprendan las causas del éxito o el fracaso y que entiendan (por haberlo vivido, no sólo "de boquilla") que el trabajo duro es la clave del éxito, no la suerte o las capacidades innatas de la persona.

CUESTIONARIO AUTOEVALUACIÓN PARA PADRES Y MADRES

¿Mi hija o mi hijo lo hacen bien? SI NO
Mantiene un horario regular de estudio...
Tiene un lugar tranquilo y bien organizado de estudio...
Casi siempre se concentra bien en el estudio...
No se deja distraer por lo que pasa en la casa cuando está estudiando...
Prepara todo su material de estudio antes de ponerse a trabajar...
Lee y comprende bien sus deberes escolares...
Sabe cómo prepararse ante un examen...
Sabe buscar y utilizar los materiales de consulta...
Respeta la educación...
Es independiente y autosuficiente a la hora de efectuar sus deberes...
Es capaz de organizarse el tiempo de estudio...
Completa todos los trabajos escolares que comienza...
No trae trabajo inacabado de clase (del que debería haber hecho allí)...
Recuerda tanto los deberes diarios como lo ya estudiado...
Practica de forma constante el hábito de lectura...
Le gusta la escuela y las actividades escolares...
Tiene un buen concepto de sí misma/de sí mismo con relación a las tareas escolares...
Hace los deberes con seriedad y atención...
Mantiene el esfuerzo cuando algo le cuesta mucho...
Memoriza lo que debe aunque le cueste trabajo (codos)...

- (Si lo hace bien, enhorabuena... si hay cosas que no las hace, anímale a intentarlo y a que se convierta en un hábito).

 

LAS TAREAS ESCOLARES: UNA LUCHA DIARIA
 
 
"Ponernos a hacer la tarea es todo un tema", "Cuando hacemos los deberes siempre terminamos peleando". "Con las tareas empezamos bien, pero al final es una batalla". Frases que los padres repiten una y otra vez, con éstas u otras palabras. El tema: la tarea. El regreso de los hijos a casa supone, una, cierta continuidad escolar, aunque con un ingrediente doméstico: ahora la maestra es mamá o papá. ¿Es lícito que así sea?, ¿Cuáles son los beneficios?.
 
Cuando las vivencias con nuestros hijos dejan de ser gratificantes y se tornan tediosas (o, a veces, todo una pesadilla) hay que hacer un alto en el camino y pensar que no estamos haciendo bien.
 
La vuelta a casa debiera ser vivida como ese momento esperado del reencuentro: padres e hijos se reúnen para compartir el relato de las experiencias vividas, y para tejer juntos otras nuevas hasta el final del día.
 
Sin embargo, raras veces ocurre así. En muchos casos, la cuestión tarea
puede llegar a oscurecer pequeños bellos momentos.
 
Una reflexión a tiempo quizás ayude.
 
Iniciemos la reflexión pensando ¿Cuál es el sentido de que los niños hagan tarea en casa?. Este es: que el pequeño practique lo que se le enseñó en el colegio.
 
Ahora bien: ¿es verdaderamente esto lo que sucede cuando llega el momento de sentarse a trabajar en casa?.
 
La mayoría de los padres asumen la obligación de tener que hacer las tareas con sus hijos ("Ponernos a..., "Cuando hacemos...") Y, sobre todo, sienten la responsabilidad de que ésta debe estar correctamente hecha: sin errores.  Nos  encontramos  así  con  cuadernos  de  clase corregidos (a veces con más o menos errores) tachados, borrados...Pero, paralelamente, cuadernos de tareas impecables o con algún pequeñísimo error subsanado con tinta correctora. Entonces, ¿cuál es la verdad?, ¿dónde quedó el aprendizaje del niño? O calando más hondo, cabe preguntarse qué idea de aprendizaje están transmitiendo los padres a este pequeño. Si aprender, practicar, es tener que hacer todo a la perfección...¡quién se animará a semejante desafío! Porque cuando no queda espacio para la duda o el error, la presión es tan grande que paraliza y no permite pensar.
 
¿No sería mejor que, el alumno tache, borre, rehaga y aprenda, en vez de que rellenar a la perfección una tarea tal como mamá o papá la dictan?.
Aceptar en un hijo losfallos y los aciertos, loserrores, losfracasos y los éxitos,implica reconocerle como un ser independiente de nosotros mismos, que puede equivocarse y que, además, es lícito que así sea. Enseñarle a asumir sus faltas es ayudarlo a crecer y a hacerse responsable y comprometido con su propia forma de actuar.
 
La tarea debe servir al niño para practicar lo aprendido (ese dijimos que era su objetivo), y al maestro para evaluar la calidad del aprendizaje. Si la tarea no está bien, será la pauta de que debe volver sobre un tema que no quedó demasiado claro. Es por eso que los deberes dictados por los papás, no son más que un obstáculo en el proceso de aprendizaje: ejercicios que se hicieron una y otra vez , demuestran, en las evaluaciones que, en realidad, nunca fueron comprendidos.
 
"Yo no explicarle. No qué métodos usan ahora"- dice una mamá con culpa. Pero ...¿Por qué tendría  que saberlo?. Es el  maestro quien  debe explicar al niño y los padres deben ayudarlo alentándolo a que pregunte cuando no comprenda o tenga dudas. Este es un modo, también fomentar la responsabilidad en un chico que debe entender que cada cual tiene su rol.
 
Aprender es incorporar, apropiarse de conocimientos, estrategias, modelos, datos...Es un proceso en el que hay marchas y contramarchas, hay errores (¡y muchos!). Pero de ellos también debe aprenderse porque, de otro modo, quedarían enquistados sólo como fracasos. Deben resultar útiles para evitar otros posibles errores futuros.
 
Que el niño haga sus deberes de forma autónoma es, fundamentalmente, reconocerlo como persona inteligente, independiente, capaz y responsable. Tratar de imponerle la perfección sólo le llevará a desalentarse ante el primer tropezón queriendo abandonarlo todo.
 
Y bien sabemos que, en todos los ámbitos de la vida, tendrá que sobreponerse una y otra vez.
 
 
 
¿Qué ayuda debieran entonces dar los padres a sus hijos?
 
Brindarse como acompañantes. Ofrecer su presencia para que el niño sepa que puede contar con ayuda. Sin estar necesariamente sentados a su lado, que el pequeño sepa que tiene a quien recurrir que cuenta con una guía, con un orientador, pero no con las respuestas hechas a sus preguntas.
 
Sus papás podrán ofrecerle ideas, instrumentos para ayudarlo a pensar, a cuestionar, a cuestionarse.
 
Otro de los elementos en que un padre o madre puede ayudar a su hijo o hija, puede residir en aportarles formas o estrategias de organización para que el estudio resulte eficaz. Entre estas estrategias, cabrían resaltar aquellos aspectos que tienen que ver con:
 
-      La organización del lugar de estudio
-      La programación de actividades de forma compensada
-      La organización de los tiempos de estudio y descanso
-      La programación de repasos de aquellas materias o contenidos que ya se estudiaron
-      La  supervisión  y  el  control  de  que  todo  el  proceso  se  realiza  con normalidad.
 
A continuación os vamos a plantear algunas sugerencias para poder llevar a cabo estos apartados en casa con vuestros hijos, entendiendo que la responsabilidad última debe recaer en ellos quienes tendrán que terminar por controlar estos apartados de forma autónoma
 
LO QUE PUEDEN HACER LOS PADRES PARA AYUDAR
 
Tener un lugar adecuado para estudiar.
 
El lugar debe estar bien iluminado con suficiente luz, cómodo, tranquilo y sin distracciones de radio, televisión y de otros niños. Debe tener buena ventilación, superficie grande para trabajar y espacio adecuado para tener el diccionario y otros materiales de referencia.
 
Determinar un horario específico para hacer las tareas.
 
Las tareas deben hacerse de una manera consistente y a horas específicas durante el día. Hacer tareas es un esfuerzo de disciplina.
Asegúrese de que sus niños se den cuenta que las tareas son la prioridad número uno.
Demostrar interés.
 
Averigüe qué tarea tiene. Vea que sus niños tengan tiempo para completar el trabajo, que entiendan las instrucciones y la lección, y de que el trabajo sea cuidadosamente terminado.
 
Comprobar las tareas.
 
Revise las tareas todos los días. Cuando sus niños no traigan tareas a casa, averigüe si el trabajo está siendo hecho en la escuela o si fue olvidado. Si usted encuentra que sus hijos tienen poca o nada de tarea, no se preocupe, las tareas varían diariamente. Simplemente asegúrese de que la tarea asignada sea comprendida y terminada en la fecha indicada.
 
Dar apoyo positivo.
 
No presione a sus hijos sólo por buenas notas, pero anímelos a que se desempeñen de la mejor manera posible. Trate de ayudar a sus niños a ver el valor de las tareas.
 
Fijarse en la costumbre de trabajo de sus hijos.
 
Cuando sus niños digan que tienen mucha tarea, compruebe cuáles son sus costumbres de trabajo antes de llamar al maestro.
¿Mueven los labios cuando están leyendo?
¿Escriben muy lentamente o ilegiblemente?
¿No usan buenos hábitos para estudiar? Estas cosas causan lentitud y pérdida de tiempo.
Trate de ayudar con estos problemas. Si usted cree que es necesario, pida la ayuda del maestro de sus hijos. No le diga a sus niños que no tienen que hacer la tarea. No la haga usted tampoco. Esto sólo hará que sus hijos sean demasiado dependientes de su ayuda.
 
Compruebe la programación
 
Verifique que a la hora de programar, su hijo o hija de dedica un tiempo “razonable” a todas las asignaturas y no sólo a aquellas que le gustan más o que le parecen más sencillas.
 
Ayúdele a confeccionar los repasos
 
Diseñe con sus hijos y decidan entre los dos, que contenidos son lo suficientemente importantes para programar los repasos necesarios para que no se olviden (eje.: tablas de multiplicar)
 
SUGERENCIAS ÚTILES
 
Ayude a sus hijos con trabajo de memoria. Haga ejercicios de memoria revisando las palabras o preguntas en voz alta. Escuche la forma de recitación.
 
Ayude a sus hijos a aprender donde encontrar información —libros, periódicos, revistas—Familiarizarse con la biblioteca es indispensable.
 
Ofrezca ideas para proyectos relacionados con estudios de la escuela. Permita que sus niños hablen de sus ideas con usted.
 
Revise las tareas que han sido terminadas. Hable con sus hijos acerca de áreas en que ellos no estén muy seguros.
 
Elogie las cosas que sus niños hacen bien. No persista en defectos.
 
Permita que sus niños tomen un descanso durante las tareas. Unos pocos minutos ayudan a refrescar la mente.
 
Sea persistente en su atención diaria en el trabajo de la escuela. No deje para el último día los trabajos/estudio.
 
Su actitud hacia las tareas, maestros, y la escuela tendrá una influencia positiva en el triunfo de sus hijos en la escuela. Si usted ve las tareas solamente como "trabajo que toma tiempo," sus hijos también lo verán así.
 
Solicite de sus hijos, o bien al principio de curso en el colegio, una copia del horario semanal para poder comprobar que asignaturas trabajará cada día en el colegio y ayudarle así a no dejar cosas “en el aire”.
 
Ayúdele,hasta que sea autónomo, a confeccionar o completar la cartera que va a necesitar el día siguiente, la noche anterior.
 
EL ESTUDIO EN CASA. ORIENTACIONES
 
1.  - Horario de estudio:
 
 
Esta propuesta sobre el horario de estudios es orientativa, y pudiera ser preciso ampliarla un poco dependiendo de las propias capacidades y actitud de nuestros hijos.
 
·               Primer ciclo: 15 - 30 minutos diarios.
·               Segundo ciclo: 30 minutos - 1 hora diaria.
·               Tercer ciclo: 1 hora - 1hora y media diaria.
 
2 -- Lugar de estudio:
 
·                   El lugar de estudio puede ser su propia habitación o una pieza en la casa adecuada especialmente para el estudio.
·                   Lo importante es que este lugar sea siempre el mismo, de manera que el niño se acostumbre a él. El estudio o las tareas se deberían realizar todos los días aproximadamente a la misma hora y respetando siempre el mismo lugar, para establecer una rutina. La postura correcta al sentarse
·                   El lugar debe ser en lo posible silencioso, lejos de la televisión, radio, teléfono y otros ruidos.
Si usted vive en una casa pequeña o su familia es bastante bulliciosa, trate de conseguir que todos los miembros de la familia participen en una actividad callada durante la hora de estudio. Si necesita sacar a un niño pequeño a jugar al patio o a otro cuarto, hágalo.
 
2.  - Condiciones de estudio:
 
 
·                   Si hay profesores particulares es importante decirles lo qué queremos que hagan (debe ser un refuerzo del trabajo escolar, no sólo hacer los deberes.)
·                   Trabajar es hacer tareas y estudiar, no sólo lo primero.
·                   Es conveniente realizar un reconocimiento por parte del  adulto  del  esfuerzo  y  los  pequeños  éxitos,  con  recompensas  cotidianas... Recompensar el esfuerzo (la creación de hábito) más que sus resultados.
 Es muy importante que comprendan las causas del éxito o el fracaso y que entiendan (por haberlo vivido, no sólo "de boquilla") que el trabajo duro es la clave del éxito, no la suerte o las capacidades innatas de la persona.
 
CUESTIONARIO AUTOEVALUACIÓN PARA PADRES Y MADRES
 
¿Mi hija o mi hijo lo hacen bien?
SI
NO
Mantiene un horario regular de estudio...
 
 
Tiene un lugar tranquilo y bien organizado de estudio...
 
 
Casi siempre se concentra bien en el estudio...
 
 
No se deja distraer por lo que pasa en la casa cuando está estudiando...
 
 
Prepara todo su material de estudio antes de ponerse a trabajar...
 
 
Lee y comprende bien sus deberes escolares...
 
 
Sabe cómo prepararse ante un examen...
 
 
Sabe buscar y utilizar los materiales de consulta...
 
 
Respeta la educación...
 
 
Es independiente y autosuficiente a la hora de efectuar sus deberes...
 
 
Es capaz de organizarse el tiempo de estudio...
 
 
Completa todos los trabajos escolares que comienza...
 
 
No trae trabajo inacabado de clase (del que debería haber hecho allí)...
 
 
Recuerda tanto los deberes diarios como lo ya estudiado...
 
 
Practica de forma constante el hábito de lectura...
 
 
Le gusta la escuela y las actividades escolares...
 
 
Tiene un buen concepto de misma/de mismo con relación a las tareas escolares...
 
 
Hace los deberes con seriedad y atención...
 
 
Mantiene el esfuerzo cuando algo le cuesta mucho...
 
 
Memoriza lo que debe aunque le cueste trabajo (codos)...
 
 
 
-  (Si lo hace bien, enhorabuena... si hay cosas que no las hace, anímale a intentarlo y a que se convierta en un hábito).