pepe

¡Hasta pronto!

.... Y llegó el día.... Después de más de cuarenta años en la enseñanza, se agolpan en mi cabeza cientos de recuerdos de esta maravillosa profesión que elegí por vocación y que me ha aportado muchas lecciones de vida de las que he aprendido y he intentado transmitir a todos mis alumnos.
Recuerdos imborrables de mi primer destino en la enseñanza pública en San Sadurní de Noya (Barcelona) con mi primera hija de apenas cuatro meses y la posterior adaptación a la que me ayudaron unos compañeros (catalanes) magníficos a los que nunca olvidaré.
Recuerdos imborrables de mi estancia posterior en Alange donde residí durante doce años y donde se criaron mis dos hijos y al que consideran su pueblo.
Tuve la satisfacción de poner en marcha junto a compañeros maravillosos, el nuevo colegio (Cervantes) situado en un lugar privilegiado del pueblo donde las vistas del pantano son impresionantes y hacer innumerables amigos de entre los vecinos del pueblo.
Y en el año 1992, de un colegio Cervantes, vine al Miguel de Cervantes donde a lo largo de estos veintidós años, hemos ido creciendo en número de alumnos y también de infraestructuras; se edificaron las aulas de E. Infantil y se consiguió el terreno anexo donde se construyó el gimnasio y la biblioteca que tanta falta hacían...
Como no quiero cansaros más, contestando a la pregunta de algunos compañeros y amigos "¿qué sientes?" "¿no te da pena?....puedo responder... siento pena, alegría, satisfacción, alivio y siento tranquilidad....tranquilidad al sentir que siempre me he esforzado por enseñar/educar a todos y cada uno de los cientos de alumnos que han tenido la fortuna o el infortunio de pasar por "las manos" de este profe tan serio pero a la vez tan cercano a todos...
La tranquilidad que me produce recordar las palabras de uno de mis alumnos que un día me dijo: " Pepe, tus clases de una hora, para mí se me hacen como de cinco minutos"
Un abrazo muy fuerte a todos. Ha sido un honor.....